Ya me tocaba
Ya me tocaba............
Es curioso lo conformistas que podemos resultar las personas, salimos a la calle en manifestaciones para ayudar a equipos de fútbol pero no nos damos cuenta de la situación tan sumamente patética y endémica en la que nos encontramos, hemos aceptado la situación como normal cuando no debería serlo.
La sociedad no es el dinero, ni la empresa, somos nosotros, los hombres y mujeres. Ver la situación en la que se encuentra la sociedad reflexionando un poco parece que da miedo, la gente se encuentra en una situación precaria , salarios bajos, explotación, jornadas inhumanas, inseguridad en el trabajo, locales no acondicionados, todo preparado para que no puedas ser feliz trabajando, para que seas productivo.
Señores, nos debemos dar cuenta que esta situación es anti-natura, la gente (como colectivo) no puede andar cómoda si lleva la sociedad a cuestas, la sociedad y la gente deben ser sinónimo.
En la sociedad, la palabra capital no puede ser la voz por la que deba hablar el pueblo, deberemos hablar las personas que formamos esa sociedad, puesto que somos los que la formamos y conformamos, los que la creamos y si está mal la debemos destruir y formar otra nueva que se adapte a los tiempos, los principales benefactores de ésta, quiero decir, no vale esa idea dictatorial en la que el capital se convierte en el yugo por el que se cultivan las leyes y se “hace” a las personas, no señor, la persona debe ser el principal eje por el que se rija la sociedad, la persona debe ser la piedra angular por la que se apoyen a descansar las ideas de estado, justicia y gobierno.
Las personas debemos trabajar en tanto en cuanto la sociedad nos lo demande, para que cada persona tenga una serie de prestaciones (carreteras, libros, museos) que uno solo no sería capaz de llevarlas todas a cabo, esto es evidente que se retribuye en dinero el cual gastas para conseguir las prestaciones que te pidan tus gustos, lo que no es tolerable es la idea de “para que halla uno rico, debe haber uno pobre”, la palabra a la que aspire la sociedad no debe ser “más”, debe ser “mejor”, no debe ser “rico” ni “pobre”, debe ser “feliz”.
Ante esto la sociedad en la que vivimos de pan (capital) y circo (llámese fútbol o prensa rosa), tiene dos vertientes, la vertiente conformista, es decir, aceptemos las cosas tal como son, agachemos la cabeza y toleremos que halla unos pocos que tengan mucho, mientras que halla muchos que tengan poco, en la situación en la que empresas cotizan en bolsa y ganen miles de millones de euros pagando a los trabajadores sueldos ínfimos aprovechándose de la cobertura que les proporciona el estado admitiendo esta situación.
Y otra que pudiera ser que la sociedad levantara la voz tan alto que ninguna estructura pudiese aguantarlo, que todos los ciudadanos nos diésemos la mano para formar una cadena que se llamase sociedad, nadie estaría delante de nadie, nadie sería mejor, nadie. Solo andaríamos juntos y nos importaría la felicidad del que te agarra la mano tanto como la tuya, puesto que eres igual a él, puedes comprenderle y ayudarle, no hay competencia, ¿para qué?, no hay que correr los caminos, hay que caminar los senderos de la vida disfrutando del paisaje, disfrutando de un paisaje que se pinta más bonito porque la gente se ríe, porque la gente es feliz (le pese al empresario que le pese).
Tampoco estaría tan mal que alguna fábrica saliese ardiendo para que los empresarios se diesen cuenta que existe dentro de la gente un corazón, ese corazón que late con la fuerza que le dan los años, que le da el sudor, ese corazón que lo unen las manos de la gente, ese corazón que da la vida a una sociedad que lejos de perder el rumbo, aun debe encontrar su norte.
....................................Víctor Hernández

loquillo dijo
Estoy totalmente de acuerdo contigo, pero me inclino a favor de quemar la casa de algún políticucho, en ellos es donde reside de verdad el mal de la sociedad
5 Enero 2006 | 11:55 PM